Los dulces y los niños

A todos los niños les gusta el dulce, eso es innegable. El dulce se asocia siempre a sensaciones felices y placenteras, a celebración, y siempre que el consumo en los niños sea responsable, no todo es malo en los dulces para niños, ya que hay aspectos que son muy positivos. La tarta de chuches para comunión son una opción muy original de regalo, con chuches frescas, que harán las delicias de los más pequeños en este tipo de celebraciones. ¡Incluso de los más creciditos también!

Dulces para niños: una tradición con sentido común

A qué niño no le gusta el dulce. Las chuches han sido, desde siempre un capricho para los pequeños de la casa, una recompensa que nos daban nuestros padres, y siempre con un límite en su consumo, porque todos los niños deben aprender de sus padres a seguir una dieta sana y equilibrada, eso es indudable.

Pero el consumo de chuches de vez en cuando, también es positivo para el organismo. Por eso, las tartas de chuches para comunión son un regalo exclusivo, esa gran recompensa que los padres dan a los niños. Porque el azúcar es necesario para el organismo, ya que aporta energía, esencial en edades de crecimiento y desgaste físico.

La glucosa es esencial para los músculos y el cerebro, aporta energía y agilidad, y consumida en porciones razonables, ayuda a tener una dieta equilibrada rica en calorías, muy necesaria para aquellos niños inapetentes que necesitan de dieta azucarada en su crecimiento. Además, el azúcar tiene un sabor extremadamente agradable, y como dice el dicho ¡a nadie le amarga un dulce!