El dulce, la pasión de muchos niños

¿Quién no ha probado en más de una ocasión un buen dulce? Prácticamente gusta a todo el mundo, especialmente a los niños. A ellos es a quienes se les puede sorprender en un día tan especial como su comunión. Regalarles una tarta de chuches para comunión será todo un acierto que les encantará.

¿Por qué gusta tanto el dulce?

El dulce se asocia normalmente a placenteras sensaciones de consuelo y seguridad. Esto se debe a que es el primer alimento que recibimos cuando nacemos, el sabor dulce de la leche, algo que nos queda marcado desde pequeños.

Prácticamente a todos los niños les encanta el dulce y aunque todos sabemos qué pasa si se consume en exceso, nunca debemos restringir al 100% esto a los niños. Hay que permitir que los consuman, pero siempre con mucha moderación.

Por ejemplo, hasta el año de edad, nunca hay que dar a los niños ni azúcar, ni miel, chocolate o chucherías. Los expertos recomiendan que cuanto más tarde, mejor. Lo importante es comer dulces con mucha moderación y, sobre todo, no hacer mezclas con zumos o refrescos porque tienen un plus de azúcar muy grande.

A pesar de ello, sí se puede comer un día un poco más de dulce siempre se ha dicho que darse un capricho una vez cada mucho tiempo nunca viene mal. Y un día tan especial como estos, solo pasa una vez en la vida. Por ello, regalarles una tarta de chuches para su comunión, será el éxito total entre los más peques.